De los olvidados de Dios nunca se dijo nada, nunca se escribió nada. Tan olvidados por el mundo, como por el creador que les concedió la chispa de la vida, pasan desapercibidos a los demás. Sólo algunas almas gemelas puede sentir su presencia, sólo algunas almas sensibles pueden captar su esencia. Vagan por el mundo en una sombra perenne, a la espera de que una luz los libere.
J. G. B. - En algún momento del 2001
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